jueves, 12 de octubre de 2017

YO ELIJO SOLA MAMÁ!!!

Hay cosas que nunca cambian, desde siempre los niños salen implecables para el colegio y regresan con mugre de pies a cabeza… Lo que si definitivamente no es igual ahora es el criterio, determinación y autonomía que ejercen sobre sus propias decisiones, se involucran en todo lo que les compete como individuos, y aunque tiene todo el sentido del mundo no deja de ser abrumante el hecho de ver a mi pequeña  alistar su ropa siguiendo los parámetros de lo que para ella es importante: me gusta, es cómodo, tiene muñecos, adoro las luces, no tiene mangas, o simplemente es mi color favorito. Yo nunca me pregunté por qué falda escocesa y hoy todavía no entiendo cómo nos ponían vestidos de novia para ir a una fiesta infantil, sin embargo no fue algo traumático en mi infancia, simplemente mi vida era así.

A la hora de comer es increible la baraja de opciones que tenemos hoy en día, cuando estaba pequeña la leche era infaltable antes de dormir y para mí un suplicio tener que tomarla, la sopa era infaltable en el almuerzo y la cocina prohibida para los niños, hoy Paloma hace galletas, me ayuda a arreglar los vegetales, decidió que la leche sola no le gusta y alista todas las noches su Pony Malta para no olvidarla al otro día. 

Como mamá admito que tanto poder de desición a veces hace un poco más compleja la rutina diaria, por eso me preparo con antelación para que ella pueda ejercer autonomia ante opciones que siempre seran favorables para su crecimento. 

Los niños de hoy disfrutan sin pensar en los gustos de los demás, verlos tomar decisiones asertadas, buscar soluciones favorables y encontrar salidas convenientes es increíble, los niños de hoy no tienen prejuicios, son tan auténticos, autónomos y críticos que me hacen desear ser menos adulta, actuar más y pensar menos, vivir con el corazón, dejar de pensar en el qué dirán y disfrutar, gozar, saborear la verdadera esencia de existir.

martes, 10 de octubre de 2017

Me llamo Paloma!

Desde que supe que tendría una hija imaginaba cómo se llamaría, tenía muy claro su nombre y convencer a mi esposo no podría convertirse en una batalla campal, el tema debía fluir con total naturalidad, no delatar mis ganas, mostrar interés por sus propuestas, y finalmente en “equipo” tomar la mejor decisión: “se llamará:PALOMA!”… lo que no sabía en ese momento es que mi Paloma pondría su sello personal, sería un ser único y su nombre tan auténtico como ella…

Por alguna extraña razón empecé a darme cierto protagonismo imaginando momentos que creía únicos entre mamá e hija, no veía a Nicolás cociendo un tutú, o siguiendo paso a paso el tutorial para hacer la moña de ballet sin dejar un pelo suelto, tomando té con las princesas y muchísimo menos con tacones y maquillaje hasta en las pestañas… pero una vez más la vida me sorprendió, a Paloma mi
chiquita consentida, mi muñeca, mi vida, no le gustan las princesas, prefiere las capas de superhéroes y adora los animales salvajes, su papá en cambio no ha tenido problema en acceder a usar tiaras y coronas para jugar con una patrulla canina, un furioso tigre o Gru su “villano favorito”.

Una vez más me desafió la vida mostrándome que los hijos no son lo que idealizamos, son mejor que cualquier ilusión por espectacular que parezca, que materializar los sueños es la mejor experiencia que podemos vivir, tuve la fantasía de tener una hija con corona de brillantes y zapatos de tacón, que me serviría el té mientras peinaba a sus muñecas y la vida me regaló una princesa guerrera con corazón de azúcar y nervios de acero, que sirve Pony Malta mientras juega a limpiar el desastre que hizo su perro de peluche cuando ella no miraba…

Imaginaba una batalla campal porque comiera vegetales y zumos naturales pero la vida me premio con una predilección por las ensaladas que nos castiga la conciencia pues honestamente preferimos disfrutar de una hamburguesa con papas fritas los fines de semana...

Hoy pienso en mi hija y llega a mi memoria sus ojitos de cristal que me permiten conocer su esencia, una esencia que jamás habría podido ser más perfecta, su vida es tan única como su nombre. Sé que tampoco existen mejores padres para ella, dos seres enloquecidos de amor y orgullo, un par de individuos que todos los días asumimos el reto de alcanzar su andar, pues así es ahora, los hijos van un paso más adelante y tienen una pila extra por lo que no nos queda más remedio que acelerar el paso y aprender a seguir su ritmo para no quedarnos atrás.           


Niños genios: mamás guerreras!

Cada día que pasa habrá un nuevo reto que afrontar, lo que creíamos que ya hacía parte de la historia vuelve a aparecer aún más cargado,
cuando logramos superar la lactancia, llegan las compotas y una vez entran al colegio tenemos que enfrentar el "descontrol" maternal que implica la lonchera y... llega a nuestra memoria ese aliado
que fue alguna vez el de nuestra mamá también y que viene a darnos la tranquilidad de saber que aunque no coman todos los alimentos que mandamos en su lonchera, la botella de Pony Malta jamás llega de vuelta... así miles de "aliados" mas y el instinto maternal que tampoco caduca con el tiempo recordamos que seremos mamás toda la vida y entendemos que el título fue solo el inicio de una carrera que requiere de actualizaciones a diario, ser mamá ha sido el mejor papel de mi vida, extenuante y maravillosamente complejo, pero sobre todo el que más satisfacciones me ha dado y con seguridad el que más alegrías traerá por siempre.

Hoy pienso en lo que me espera aún sabiendo que mis planes no son más que utopías que aterrizará Paloma con su arrolladora personalidad, lo desconocido que solía tener su encanto ya no es misterio para los niños de hoy que revelan con total facilidad lo que nosotros creíamos tener oculto, nos toca asumir el papel de guerreras pues estos pequeños parecen no conocer el miedo, poseen un talento innato para estar en todo, y tenemos que hacer uso de nuestros poderes sobrenaturales, demostrándonos que sí somos capaces y que ellos aunque parecen saberlo todo, siempre necesitaran de una abrazo de mamá.

Lo más importante es creer que la vida es tan perfecta como la naturaleza misma, que nos dio el privilegio de ser padres concediéndonos la sabiduría necesaria para ser los mejores, no de la especie como quisiéramos sino de cada uno de nuestros hijos, cada
cual tendrá una preparación diferente pues no todos los hijos del mundo tienen las mismas necesidades, ni los padres capacidades semejantes, cada uno tiene la medida exacta de paciencia, ternura, alegría, miedo, serenidad que nos exigen estos pequeños genios, lo que pasa es que a veces no lo sabemos y una vez más al terminar la obra quedamos estupefactos con nuestra actuación, nos deslumbramos al descubrir lo inimaginable y así recargamos las energías con certeza de tener lo necesario para dar contienda a la batalla siguiente.




Niños y niñas... diversión sin genero!

Seguir hablando de géneros no tiene sentido en el mundo de hoy, los niños ahora juegan a pasear bebes en coche y practican gimnasia, mientras las niñas se divierten con pistas de carros y juegan futbol.

Hace unos meses necesitábamos comprar unos tenis para Paloma y la llevé a escogerlos, tan pronto llegó cogió unos enormes tenis negros con rojo de los personajes de "Cars" y sin reparo anunció que esos eran los que quería. En ese mismo instante los vendedores con total asombro se dispusieron en la que parecía ser la misión más importante del día: convencerla de llevar otros zapatos, a sus pies llegaron modelos de princesas, orejas con enormes moños de Minnie Mousse, tenis directamente traídos del reino de Arendelle, hasta la zapatilla de cenicienta encontraron en bodega y ella seguía insistiendo en que no quería nada distinto a sus tenis de Cars. 

Yo la acompañé en silencio haciendo el papel de espectador, propuse una pausa y le pedí que se los probara, la sorpresa mayor estaba por llegar tan pronto puso los pies en el piso y destellos rojos alumbraron el local! Yo me emocioné tanto o más que ella al ver su expresión, sus ojitos maravillados con esos zapatos que no sólo eran los más lindos del mundo sino que además tenían luces de colores, cuando subí la mirada me encontré con el personal del local que había cumplido su misión hacer feliz a su comprador, sin saber cada modelo que mostraron la convencía aún más de estar eligiendo lo correcto, y yo me sentí feliz y orgullosa, me permití ver el mundo con sus ojos, dejar el prejuicio a un lado y una vez más entender que mi hija no es igual a los niños de antes, que ha evolucionado con el mundo y que yo esta vez estaba preparada no sólo para afrontarlo sino para respaldarla (así ella no necesitará de mi apoyo para tomar la decisión).

Creo que yo a su edad no tenia un carácter tan fuerte y además estaba lejos de poder tomar una decisión sin dejarme influenciar o intimidar, no sé qué comen los niños de ahora pero creo que empezaré a tomar Pony Malta yo también, pues a veces siento que va tan rápido que ni con motores a propulsión voy a lograr alcanzarla!





El maravilloso mundo de las piñatas!!!


Ahora que Paloma es más grande e independiente, las piñatas ya no requieren de mi esfuerzo físico, ahora me limito a disfrutar de la conversación con otras mamás sobre las tarifas de los colegios, estrategias para quitar las pesadillas, recetas saludables, en fin… pero como buena mamá no pierdo la tensión, la presión social es mi debilidad y éste el escenario perfecto para caer, ya no puedo evitar que Paloma acabe con el “candy bar”, ni desocupar el vaso y rellenarlo de agua sin que ella se de cuenta, ahora solo me queda esperar con ilusión que todos los cuentos, sobre la importancia de la alimentación, hayan realmente funcionado y ella decida que será mejor no comer todos los dulces hoy, elegir una sola tajada de ponque y tomar alguna bebida saludable, pero bueno, son niños, y entonces me enfrento a la realidad…

Se acerca una mujer con una bandeja en la que hay agua, Yogurt y otra botella que no puedo descifrar bien qué es, entonces yo en un acto absurdo e inconsciente, hago toda la fuerza del mundo para que coja algo saludable, ella recorre todas las opiones y finalmente y por fortuna, se sorprende gratamente cuando ve que hay PONY MALTA, la toma con sus manitas y me muestra diciendo: “mamá hay bebida de campeones!!!”, y yo puedo volver a respirar, que buena noticia, un punto enorme a favor de la fiesta. 

Me siento súper feliz hasta que llega la bandeja del ponqué y Paloma muy amablemente le dice a la señora que ella mejor lo cambia por más Pony Malta, todos se ríen, es algo gracioso, ahora las miradas recaen en mí, y me quiero morir, pareciera que nunca en su vida hubiera tenido la dicha de tomarse una… Al subir al carro, despues de ver caer rendida a Paloma me dispongo a hacer el balance de la fiesta y me doy cuenta de lo realmente importante de toda la odisea…Paloma DECIDIÓ sola, ella solita determinó que lo que quería era tomar muchas Pony Malta, todo tiene que ver conmigo, obvio que si!

Me llevo el crédito de haberla inducido a atreverse a hacer lo que mejor le parece, eligió algo saludable sin importar que harían los otros niños, actuó con autonomía, me recordó que la autenticidad es su arma más fuerte… todavía me emociono cada vez que recuerdo ese gesto de complicidad que tuvo al celebrar conmigo su hallazgo, me buscó a MÍ para compartir su alegría, y entonces me empiezan a doler las mejillas de tanto sonreír y pienso en la cara que hará Nicolás cuando le dé el reporte de la piñata de hoy…



Llego Halloween!!!

Con total tranquilidad puedo asegurar que no soy la unica mamá que ha visto más de mil veces la película  favorita de su hijo, en mi caso Hotel Transylvania. No sé qué encanto pueda tener repetirla una y mil veces, ya me sé los diálogos de memoria y sus canciones me retumban en la cabeza durante semanas enteras, sin mencionar que en mi casa ya no vivimos Camila, Nicolas y Paloma, ahora somos: Mavis, Frankestain y Drácula (respectivamente). También puedo afirmar que mi hija no es la única que dice llamarse igual que su personaje favorito, en la ruta de Paloma van celebridades de la talla de Flash, Super Girl, Hulk, la Princesa Elsa y el Capitán America, todos muestran sus grandes músculos y mágicos poderes cada vez que me acerco a saludar. 

Finalmente se acerca el día mas esperado del mes de octubre: HALLOWEEN!!! cada uno con la energía propia de un niño grita emocionado cual será el disfraz que lucirá el sábado en la fiesta, incluida Paloma que obviamente decidió ser Drácula… con la misma naturalidad con la que ella lo eligió lo buscamos por Internet. 

Estábamos preparados para encontrarnos con todos los Avengers, hermosas y valientes princesas, y una que otra niña con súper poderes, con lo que definitivamente no contábamos era con que los niños entrarían en pánico al ver a Papá Dracula, el llanto de los pequeños no se hizo esperar y empezaron a retirarse lentamente para evitar el contacto, Paloma finalmente se quito la máscara y aunque le dolió no poder lucir su disfraz pasó la hoja y se dispuso a disfrutar la fiesta, ya tendria tiempo de pensar en la estrategia para que sus amigos pierdan el miedo, yo en cambio no logré reponerme tan rápido, es más difícil lidiar con el dolor de nuestros hijos que con el propio por fuerte que sea, pero si ella pasó la hoja y pudo ver la derrota como una oportunidad de aprendizaje yo tendría entonces que cerrar el capítulo entero y disfrutar de la fiesta igual!

La vida nos premia con un sin fin de cualidades y características que nos diferencian de los demás, aprender a disfrutar de la diversidad es parte del encanto de crecer, algo que los niños de hoy saben hacer muy bien... que felicidad da saber que el alimentar su espíritu es tan importante como nutrir su cuerpo, para esto último esta la Pony de siempre y para lo otro el inigualable amor de mamá!

En un mundo de princesas, superhéroes, poderosa heroínas y salvajes animales mi hija se atrevió a ser Drácula!





La nueva generación de la lonchera...

La vida ahora es distinta, nunca oí a mi mamá preguntar por la sección de verduras orgánicas o leches vegetales, tampoco se le ocurría que la gaseosa que servía en el termo a las 6 AM sería un jarabe a la hora del recreo, o que podríamos partirnos la cabeza al montar bicicleta sin casco y con pasajero a bordo en los maravillosos “tornillos”… Tal vez era más práctica, tal vez no tenía tiempo de pensar en “bobadas” o tal vez, sencillamente, jamás se le ocurrió.

Hoy es diferente, nos preocupamos porque los alimentos estén libres de químicos y preservantes, mantenemos largas conversaciones sobre qué leche vegetal será la mejor, pagamos más por un huevo justificando que es criollo y su mamá gallina vive en un enorme prado verde feliz comiendo maíz. No permitimos que prueben
la sal hasta el año y lo que dice el pediatra es una ley irrefutable que ni las abuelas con toda su experiencia podrán contrariar, nos enfurecemos más con él si no contesta el celular que con el marido aunque se pierda el día entero… así entre muchas otras cosas nos movemos las mamás de hoy, quizá producto del miedo por este nuevo mundo que necesita de un sistema inmune más fuerte, una sociedad
que requiere de niños emocionalmente más resistentes, o por la información que antes se mantenía oculta por falta de medios y hoy parece invadir las redes…

Pero cuando abrimos los ojos y nos damos cuenta que tenemos un niño en crecimiento al que no le importa si la manzana es orgánica, si el vaso es libre de BPA o su tetero fue lavado con el jabón correcto, ellos simplemente están listos para devorarse el mundo. Es entonces cuando nos alertamos aún más, nos ponemos la camiseta y empezamos a preparar el terreno con un solo objetivo en mente: que este pequeño y evolucionado ser pueda volar sin límites, crecer sin miedo, SER y
HACER sin prejuicios.

Y entonces… Llega la gran derrota disfrazada de paquete de papas y jugo en cajita, nos invade una tristeza por haber perdido tantas horas de charla informativa sobre la importancia de los alimentos saludables en su cuerpo, de la cantidad de nutrientes que le permitirán tener el pelo como Rapunzel y los músculos de Hulk,
nos preguntamos una y mil veces qué nos faltó y nos prometemos cambiar la estrategia… y entonces logramos llegar a un acuerdo, tampoco queremos que la lonchera de nuestro hijo sea el motivo de burla en el recreo, preparamos juntas un sanduche en forma de estrella, empacamos fresa para la princesa, un bocadillo que endulza su paladar mientras cuida sus dientes y finalmente recordamos esa bebida de campeones que nunca tuvo pierde, quitaba la sed, era rica y hoy que soy mamá me sigue dando lo que necesito: Vitaminas y nutrientes para mi pequeña, en mi nevera pueden faltar los huevos pero no la Pony Malta!